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Ahora sí, comencemos.
Los libros han formado parte de mi vida, desde que tengo uso de razón. Recuerdo que cuando iba a la Escuela primaria, muchas de mis lecturas tenían que ver con los mitos griegos, misterios o enigmas de la humanidad (ya sean OVNIS, aliens, y demás), y claro, mucha literatura policial. Mi acercamiento al terror llegó luego con los clásicos. Poe, Stevenson y Horacio Quiroga. Sin embargo, tendría que ir a vivir solo para descubrir a uno de los autores que cambiaría mi forma de ver la escritura, para siempre. Y le estoy hablando de Stephen King.
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| Un pensativo King, viendo como no te suscribes a nuestro canal. |
Para relatar esta historia debemos remontarnos al año 2012. Yo llevaba casi un año y medio de haber dejado la casa de mis padres, estaba a punto de cumplir veinte años, y estaba en el Primer Año del Profesorado de Historia. Si bien mis padres siempre me ayudaron con mi economía, por ese entonces yo trabajaba todos los días como repartidor de diarios/periódicos. Y cómo veía que el dinero llegaba a mis manos, comencé a preguntarme si no sería oportuno comprar cómics, libros y demás. Cada tanto, al salir del trabajo, pasaba por el puesto de diarios y revistas, y veía que me podía llevar.
Casi nunca compraba nada porque siempre buscaba autores clásicos: Poe, Stevenson, y etc. No había nada en el mundo de la literatura contemporánea que atrapara mi atención. Quizá un poco por orgullo, o por hacerme el conservador, le esquivaba a todo lo que no llevara la etiqueta de clásico. O era muy inocente, o demasiado pedante, ya ni sé que cosa es peor.
La cuestión es que yo había abandonado la pensión estudiantil, y ahora vivía con un compañero de piso. Por una cosa o por otra, una noche vi la película Misery. Buscando más info de la cinta, encontré que estaba basada en la novela de un tal Stephen King. Autor, entre otras cosas, de El Resplandor. Ahí fue, donde la epifanía se presentó.
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| La novela de la que no tenía ni p*** idea. |
En 2011, antes de ir a vivir a ese departamento con un amigo de la secundaria, viví en una pensión estudiantil (perdón, a veces tiendo a la repetición). Cuando me mudé, y acomodé mis cosas, debajo de la cama encontré un libro. Lo tomé y vi que decía "El Resplandor" y lo firmaba un tal Stephen King. El título me sonaba de algún lugar, pero no tenía la menor idea. Hojeé un par de páginas, pero lo abandoné. Recuerdo que el libro iba de acá para allá, siempre por el piso, o debajo de la mesa del televisor, pero nunca en manos de un lector. El tiempo pasó, y me fui de ese lugar. Cuando empecé a ver a Stephen King en varios lados -me vi varias de sus películas adaptadas- entonces recordé el libro. ¡Claro! ¡El Resplandor! ¡Que los Simpsons hacen su versión del "sin televisión y sin cerveza, Homero pierde la cabeza". Recuerdo que posteé en facebook: "Quiero comprar libros de este autor, veré dónde consigo". Por fortuna, un amigo que aún vivía en la pensión, me recordó este ejemplar. Me insistió que fuera a buscarlo, o terminaría en la basura.
Y ustedes dirán... ¿Qué tiene ver Carrie con todo esto?
A medida que pasaba el tiempo, y comencé a comprar los libros del tan famoso Stephen King, era momento de comenzar a leer. Ya tenía El Resplandor, tenía Misery, y otros, pero me parecían muy largos para empezar a conocer al autor de Maine. De modo que, de momento los libros sólo sirvieron para adornar mi estantería.
Como les mencioné anteriormente, yo trabajaba y estudiaba. No en los mismos horarios, claro, pero llevaba una jornada bastante ajetreada. A su vez, tenia una beca que me ayudaba a salir del paso, y que me permitía entre otras cosas, comprar libros. Recuerdo que tuve que trabajar horarios extra, porque los pagos de la beca se habían atrasado. De modo que los últimos meses del año, fueron aún más acelerados. ¡Pero que felicidad cuándo me pagaron todos los meses juntos! Recuerdo que un amigo me enseñó a usar el cajero automático-sí, ahora me parece poca cosa-y me fui a la librería de mi ciudad. En el estante del género de horror, encontré un ejemplar de Carrie, del famoso King.
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| El que compré, apenas cobré mi beca. |
Me costó 50 pesos. Me llevé Colorado Kid, Blockade Billy, y un par de libros de regalo para mi hermana. Recuerdo con mucha nostalgia aquellos precios, porque ahora... cada libro de King asciende a los 800 o 900 pesos. Eso si hablamos de los libros más baratos. En ese momento no me puse a pensar en el mañana, ni cómo cambiaría la inflación con el tiempo. Quizá porque me interesaba el aquí y ahora de ese entonces, nada más.
En esos días, sólo podías sacar mil pesos del cajero automático, por lo que tuve ir al banco al día siguiente. Me llevé Carrie conmigo, y ese fue, el primer paso serio-si se quiere- al mundo de la Literatura contemporánea. Quizá les parezca exagerado, o incluso demasiado, pero por aquel entonces yo estaba descubriendo mi independencia, mi propia fuerza de voluntad, y encaraba el futuro sin saber que pasaría conmigo, y menos con el mundo que me rodeaba. Mucha gente alardeaba acerca del fin del mundo, y otros tantos, dejaban que la desinformación girara por todos lados. Yo me centré en mi mismo, aunque parezca un poco egoísta.
Y cuando leí esta primera novela, desde allí supe que sería escritor de novelas de terror/suspenso. ¿Lo lograría? ¿Sería fácil? ¿Qué pasaría con mis aspiraciones? Si quieren seguir leyendo estas entradas, más personales y con anécdotas de mi vida, no olviden comentar, suscribirse al blog o al canal de Youtube para más contenidos. Muchísimas gracias por leer, y por estar allí, del otro lado.
Esto ha si todo por el momento, desde ya muchas gracias.



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